... Levante la mirada, su rostro estaba más cerca de lo que esperaba. Sus ojos ardían apasionados a pocos centímetros de los míos, y notaba su aliento frío contra mis labios abiertos. Podía sentir su sabor en mi lengua.
No había nada que yo hubiera experimentado en mi vida comparable a la sensación que me producían sus fríos labios, tan duros como el mármol, pero siempre tan dulces al deslizarse sobre los míos.
Me sorprendió un poco cuando sus dedos se entrelazaron dentro de mi pelo, sujetando mi rostro contra el suyo. Tenía los brazos firmemente asidos a su cuello y hubiera deseado ser mas fuerte para asegurarme de que podría mantenerlo prisionero así para siempre. Una de sus manos se deslizó por mi espalda, presionandome contra su pecho pétreo con mayor fuerza aún. Su piel era tan fría que me hizo temblar, aunque más bien era un estremecimiento de placer, de felicidad, razón por la cual sus manos me soltaron. Intenté aprovechar al máximo mis últimos tres segundos y me aplasté contra él, amoldándome a la forma de su cuerpo. Reseguí la forma de su labio inferior con la punta de la lengua; era tan perfecto y suave como si estuviera pulido y el sabor...
Apartó mi cara de la suya ... y rió entre dientes.
Fragmento : Eclipse
1 comentario:
puta dame mis libros -_-
jajajaja
che te extraño mucho,un dia de estos vengan a mi casa y tomamos la merienda
beso !
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